1 Hoja de ruta de los bancos centrales / 2 Paradigma Value Catalyst cumple cinco años9 min read
Tiempo de lectura: 6 minutos1. Hoja de ruta de los bancos centrales: ¿qué podemos esperar?
Los bancos centrales vuelven a endurecer su mensaje y los mercados ya han reaccionado. Pero, para el inversor, la cuestión no es únicamente si los tipos se mantendrán altos durante más tiempo, sino si el mercado está llevando demasiado lejos ese escenario.
Germán García, gestor de Paradigma Flexible Bonds y Paradigma High Income Bonds, analiza este nuevo entorno a partir de la hoja de ruta de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo y de sus implicaciones para las curvas de tipos.
En Estados Unidos, García explica que la Reserva Federal está avanzando hacia “un marco con menos forward guidance, mayor dependencia de los datos y una política monetaria más convencional, en la que los tipos de interés recuperan protagonismo como principal herramienta de actuación”. Además, el mensaje se ha vuelto más claro: el objetivo de inflación continúa siendo el 2% y la actuación de la Fed dependerá cada vez más de la evolución de los datos”, subraya.
En sus palabras, este cambio supone una Fed “más convencional”, con una mayor dependencia de los tipos de interés como principal herramienta de política monetaria. En este contexto, la volatilidad puede concentrarse en la parte corta de la curva, más sensible a las expectativas sobre tipos, mientras que los tramos largos estarán más condicionados por la incertidumbre fiscal.
En Europa, el punto de partida es diferente. García señala que el BCE “se enfrenta a una economía más sensible al coste de la energía y que está respondiendo de forma preventiva al riesgo de que el shock energético termine trasladándose al resto de los precios. Al mismo tiempo, unos tipos más elevados pueden ejercer una presión adicional sobre una economía con menor apoyo de la demanda”.
La consecuencia es un equilibrio especialmente complejo: riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento. La visión de García es que, cuanto más tenga que subir ahora el BCE para contener los efectos de segunda ronda, mayor será probablemente la necesidad de revertir posteriormente esas subidas.
¿Está descontando demasiado el mercado?
La clave, para el gestor de Paradigma Flexible Bonds y Paradigma High Income Bonds, es si el mercado ha llevado demasiado lejos la tesis de tipos altos durante más tiempo. Su conclusión es clara: “tipos más altos durante más tiempo, pero no tan altos ni durante tanto tiempo como descuenta el mercado”.
En Estados Unidos, considera que una economía más resiliente y una inflación más persistente de lo esperado justifican unos tipos estructuralmente superiores a los de la década pasada. Sin embargo, también señala que el mercado descuenta niveles superiores a las estimaciones de equilibrio de la propia Fed.
Desde el punto de vista de inversión, García ve valor en la parte media de la curva estadounidense y mantiene prudencia en los vencimientos largos, donde pesan la elevada oferta de deuda soberana y corporativa, las menores compras de bancos centrales e inversores extranjeros y unas primas a plazo elevadas.
En la eurozona, su visión es similar en cuanto al nivel estructural de los tipos: el tipo neutral puede ser superior al de la década pasada, pero inferior al que actualmente descuenta el mercado. La economía ha mostrado resiliencia, aunque continúa siendo más vulnerable a un shock energético prolongado y al endurecimiento de las condiciones financieras. Por ello, la preferencia se concentra en los tramos cortos y medios, manteniendo también cautela con los vencimientos largos.
Ahora bien, una subida de las rentabilidades no tiene siempre el mismo significado. Es aquí donde Bernardo Barreto, miembro del Comité de Inversiones de Paradigma Stable Return, introduce una segunda lectura: antes de interpretar una subida de tipos hay que entender qué componente la está provocando.
Barreto parte de la idea de que el tipo nominal se compone de inflación, tipos reales sin riesgo y prima de riesgo. En ese sentido, la subida de los tipos a largo plazo es solo un síntoma y el diagnóstico puede ser muy distinto de un mercado a otro.
En Estados Unidos, su lectura de septiembre es muy concreta: “la subida de tipos de EE.UU., en septiembre, fue impulsada por la revisión de las expectativas de crecimiento”. Y añade que no estuvo provocada por un aumento de las expectativas de inflación, ni por un incremento del riesgo crediticio estadounidense.
Según explica el miembro del comité de inversiones de Paradigma Stable Return, explica que el cambió fue principalmente el componente real de los tipos. Las expectativas de inflación apenas se movieron y tampoco lo hizo de forma significativa el riesgo estadounidense. “El mercado revisó al alza las expectativas de crecimiento, en un mes en el que también se publicaron mejores datos de PMI”, comenta.
La comparación con Francia permite ver la diferencia. Barreto explica que allí el repunte de los tipos estuvo impulsado en gran parte por un aumento del riesgo crediticio y, en menor medida, por una revisión de las expectativas de crecimiento, pero no por un cambio relevante en las expectativas de inflación.
En este contexto, la gestión activa de la renta fija vuelve a cobrar especial relevancia. No se trata únicamente de anticipar si los bancos centrales subirán o bajarán tipos, sino de entender qué está descontando cada tramo de la curva, qué factores explican sus movimientos y dónde puede encontrarse una mejor relación entre rentabilidad y riesgo.
2. Paradigma Value Catalyst cumple cinco años: invertir donde el valor todavía no es evidente
En octubre de 2021, Paradigma Value Catalyst inició su andadura con una idea clara: buscar compañías cuyo valor no estuviera plenamente reconocido por el mercado y, sobre todo, identificar los catalizadores capaces de hacerlo aflorar.
Cinco años después, aquella filosofía continúa siendo el eje de la estrategia. Durante este periodo, el fondo ha atravesado escenarios de mercado muy diferentes: desde el regreso de la inflación y las subidas de tipos de interés hasta las tensiones geopolíticas o la irrupción de la inteligencia artificial.
La experiencia acumulada durante estos años también ha permitido poner a prueba el proceso de inversión en contextos muy distintos. “Estos cinco años han sido una prueba de fuego para este proceso de inversión, cocinado a fuego lento durante los 15 anteriores. Hemos confirmado la importancia de ser pacientes cuando la tesis sigue intacta, pero también de actuar con disciplina cuando los hechos cambian. Tener un catalizador claro nos ayuda precisamente a saber qué esperamos de cada inversión y a evaluar si se está desarrollando como habíamos previsto”, señala Andrés Allende, Managing Partner del fondo.
Los resultados también reflejan ese recorrido. Desde su lanzamiento, Paradigma Value Catalyst acumula una rentabilidad a 2 de octubre del 2026, del 119,42%, lo que equivale a un 17,4% anualizado. Dicho de otro modo, quienes confiaron en el fondo desde el inicio han más que duplicado su inversión. Unas cifras que no responden a un momento concreto de mercado, sino a un proceso de inversión mantenido con disciplina a lo largo de entornos muy distintos.
Una forma única de mirar las compañías
La filosofía de Paradigma Value Catalyst parte del value investing, incorporando un elemento fundamental: el catalizador. No se trata únicamente de identificar una compañía cuyo precio se encuentre por debajo de su valor estimado, sino de entender qué puede hacer que esa diferencia termine reduciéndose.
En estos cinco años, esa búsqueda ha llevado al equipo a invertir en compañías y sectores muy diferentes. Energía, tecnología, semiconductores, salud o transporte marítimo han formado parte de la cartera en distintos momentos, reflejando también cómo las oportunidades han ido cambiando con el mercado.
Y tan importante como entrar es saber cuándo una tesis ha cumplido su recorrido. Un ejemplo reciente ha sido la reducción de la posición en compañías de transporte marítimo de petróleo tras la fuerte revalorización experimentada. Una decisión que ilustra cómo los catalizadores no solo ayudan a identificar oportunidades, sino también a determinar cuándo volver a evaluar una inversión.
El aniversario supone también un hito para A&G Global Investors. “Alcanzar los cinco años nos permite mirar la estrategia con una perspectiva que va mucho más allá de un momento concreto de mercado. Paradigma Value Catalyst ha atravesado entornos muy diferentes manteniendo una filosofía reconocible desde el inicio, algo especialmente importante cuando hablamos de proyectos de inversión con vocación de largo plazo”, señala Diego Fernández Elices, Director General de Inversiones.
Cinco años después, ponemos foco en el futuro
Cumplir cinco años invita a hacer balance, pero también a mirar hacia delante. Las oportunidades de los próximos años probablemente serán distintas a las que existían en 2021 y, también, a las actuales. Nuevas tecnologías, cambios en el modelo energético, transformaciones demográficas o acontecimientos que hoy todavía no forman parte del debate seguirán modificando el escenario de inversión.
“No sabemos dónde estarán las mejores oportunidades dentro de cinco años, y precisamente por eso no queremos partir de una visión cerrada sobre sectores o temáticas. Nuestro trabajo seguirá siendo buscar valor allí donde lo encontremos, identificar qué puede hacerlo aflorar y mantener la disciplina para actuar cuando nuestra tesis se cumpla o cuando los hechos demuestren que estábamos equivocados”, añade Allende.
Cinco años después, los mercados, las compañías y las oportunidades han cambiado. La pregunta, sin embargo, sigue siendo la misma: dónde existe valor que todavía no resulta evidente y qué puede hacer que termine aflorando.
Y además …
| Nombre del fondo | Categoría | Rentabilidad (Clase C) | Fecha de valoración | Ficha | ||||
| Año Actual | Trimestre | 1 año | 3 años | 5 años | ||||
| A&G Renta Fija Corto Plazo | Renta Fija Corto Plazo | 1,01% | 2,81% | 1,46% | 8,61% | 8,61% | 30/09/2026 | |
| Paradigma Flexible Bonds | Renta Fija | -0,63% | 2,01% | -0,20% | 11,54 | 6,65% | 30/09/2026 | |
| Paradigma High Income Bonds | Renta Fija | -1,73% | 1,90% | -1,25% | 14,48% | 6,10% | 30/09/2026 | |
| Paradigma Conservative Multi Asset | Mixto Conservador | 1,41% | 5,55% | 2,12% | 11,55% | 12,46% | 30/09/2026 | |
| Paradigma Stable Return | Mixto Moderado | 3,55% | 11,19% | 6,49% | 21,75% | 25,13% | 30/09/2026 | |
| DIP – Flexible Equities | Mixto Renta Variable | 3,90% | 16,42% | 7,74% | 33,67% | 27,59% | 30/09/2026 | |
| DIP – European Equities Funds | Renta Variable Europea | 8,96% | 32,93% | 16,83% | 70,01% | 52,13% | 30/09/2026 | |
| Paradigma Value Catalyst | Renta Variable Global | 43,88% | 81,28% | 51,50% | 77,69% | 30/09/2026 | ||
| Criptomonedas FIL C | Criptoactivos | -0,96% | -0,11% | -29,87% | 30/09/2026 | |||
